¿Qué es la Biblia?

¿QUÉ ES LA BIBLIA? En una palabra, la Biblia es la voz del Dios que está allí y que no ha guardado silencio, sino que ha irrumpido en la historia de nuestro mundo, y ha hablado. Y hablando, Dios no solamente se ha dado a conocer a sí mismo, sino que nos dice: • Cuál fue el origen del universo en el que nos hallamos, y para qué existe. • Cuál es el verdadero sentido de nuestro breve paso por este mundo, y cuál nuestro destino después de la muerte. • Cómo podemos tener una relación auténtica con Dios aquí y ahora. Una relación que nos dé paz de corazón y conciencia, y plena seguridad de gloria al salir un día de este mundo para el más allá. Y ante los que ridiculizan la idea de un Dios allí afuera que pueda comunicarse con nosotros de esta manera, contestamos que si nosotros tenemos la facultad de comunicar nuestros pensamientos e intenciones a otras personas por medio de palabras comprensibles, ¿por qué Dios no va a poder hacer lo mismo? Pero algunos dicen: ¿Y qué tiene que ver Dios con el hecho de que yo pueda hablar y comunicarme de una forma inteligente con otras personas? Simplemente que esta facultad viene de Dios. El hecho de que ya desde nuestra infancia podemos aprender y manejar un idioma con todo lo que esto implica de vocabulario, estructuras gramaticales complejas y hasta conceptos abstractos, esto es algo que no sólo nos distingue de los animales, sino que no tiene explicación humana. La ciencia misma, ante este fenómeno, queda perpleja. La única explicación válida es la que Dios mismo nos da en Su palabra, la Biblia. Nos dice que estamos hechos a Su imagen y semejanza, lo cual quiere decir que nuestra misma manera de ser refleja algo de cómo es Dios. De modo que nuestra facultad para comunicarnos con otras personas por medio del lenguaje es un pequeño reflejo de lo que Dios mismo hace. Él también se comunica… Y la Biblia es la voz del Soberano Dios, hablándonos desde la eternidad. Pero otros dicen: ¿Cómo podemos creer que un libro escrito por una serie de hombres falibles hace siglos pueda ser la infalible voz de Dios hablándonos verdades absolutas y eternas? La respuesta que la Biblia nos da es que Dios mismo controló las mentes de los escritores de los 66 libros que la componen, de manera que lo que ellos escribieron en la página que tenían delante no fueron sus propias ideas, sino la misma Palabra de Dios. Dicho de otro modo, Dios los usó como canales para la comunicación de Su mensaje para nosotros. Y de nuevo preguntamos: ¿Por qué ha de parecer imposible que Dios haga semejante cosa? De hecho un Dios que no pudiera emplear como canales a sus propias criaturas, diseñadas y creadas por Él, para comunicar a otras criaturas suyas Su Palabra y Su mensaje de salvación, no sería un Dios que valiera la pena conocer. Pero dirás: ¿Cómo podemos estar seguros de que todo esto es así; que la Biblia es de verdad la Palabra del Soberano Dios hablándonos desde el cielo? Pues primordialmente porque la Biblia lleva su propia impronta, como sería de esperar si es de verdad la Palabra de Dios. Es un libro verdaderamente único. En todos los anales de la historia humana, nunca ha habido otro libro como éste. Ningún libro ha sido tan atacado, criticado, prohibido, quemado y descartado como la Biblia. Sin embargo sigue siendo el libro más pedido, distribuido, leído y valorado de toda la literatura humana. Ha sido traducida (por lo menos en parte) a más de tres mil idiomas, y la obra de traducción sigue adelante día tras día, y año tras año. ¿Cómo se explica esto? Además, a través de la historia millones de personas han encontrado en la Biblia una luz para su caminar desde aquí a la eternidad; una respuesta a sus preguntas más profundas, y una paz en el alma que no han podido encontrar en ninguna otra parte. ¿Cómo se explica esto? Y luego hay otro fenómeno que lo distingue como un libro único: Su Composición. La Biblia se compone de 66 libros, escritos por unos 40 autores diferentes durante un periodo de aproximadamente 1.500 años, y en 3 idiomas diferentes. Está claro entonces que la mayoría de los autores nunca se conocieron, ni tuvieron ningún contacto entre sí. Vivieron en diferentes épocas, en diferentes puntos geográficos, y hasta en diferentes culturas. Sin embargo los 66 libros forman una unidad orgánica tan asombrosa, que no tiene explicación aparte de Dios. Como alguien ha dicho: “Libros separados por siglos en cuanto a su composición, parecen haber sido diseñados deliberadamente para completarse e iluminarse mutuamente”. Y así es. En este libro, la Biblia, Dios revela paso a paso, y con pinceladas cada vez más gloriosas, Su maravilloso Plan para la Salvación de sus criaturas; la restauración de todo lo que ha quedado dañado por el pecado, y un día el restablecimiento de Su glorioso Reino en este desquiciado mundo. Un libro único de verdad, del cual alguien ha escrito las siguientes palabras: “Este libro contiene la mente de Dios, la condición del hombre, el camino de la salvación, la condición de los pecadores y la felicidad de los creyentes. Sus doctrinas son santas, sus preceptos son obligatorios, sus historias verdaderas y sus decisiones inmutables. Léelo para alcanzar la sabiduría, créelo para ser salvo, y practícalo para ser santo. Contiene luz para sostenerte y consuelo para animarte. Es el mapa del viajero, el báculo del peregrino, la brújula del piloto, la espada del soldado, y la Carta Magna del cristiano. Aquí se restaura el Paraíso, se abre el Cielo y las puertas del Infierno se revelan. Cristo es su gran tema, nuestro bien es su designio, y la gloria de Dios su meta. Debe ocupar la mente, gobernar el corazón y dirigir los pasos. Léelo despacio, frecuentemente y con oración. Es una mina de riqueza, un paraíso de gloria y un río de placer. Te es dado en la vida, será abierto en el juicio, y recordado para siempre. Involucra la más alta responsabilidad, recompensará la más grande labor, y condenará a todo aquel que juega con su contenido sagrado. ¡El Libro… el único Libro… el Libro de los libros… el Libro de Dios… la Biblia… La revelación de Dios al hombre!”. Si todo esto es verdad, entonces por definición no puede haber nada en todo el mundo que tenga tanta importancia para nosotros como la Biblia. Y siendo así, seríamos necios de verdad si la despreciaramos. ¿Pero será verdad? La prueba más convincente de que la Biblia es de verdad la Palabra de Dios, es una prueba que tú mismo puedes hacer. Jesús dijo cuál era en S. Juan 7, verso 17: “El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta”. ¿Quieres tú hacer la voluntad de Dios?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.